Santa Rita

PÉPTIDO C

UTILIDAD CLÍNICA

El péptido C es un polipéptido monocatenario de 31 aminoácidos (AA 33‑63) que conecta la cadena A de la insulina con la cadena B en la molécula de proinsulina. El péptido C tiene un peso molecular de aproximadamente 3021 Da. Debido al desdoblamiento proteolítico de la molécula precursora proinsulina se generan las 2 moléculas insulina y péptido C. Ambas son secretadas en cantidades equimolares y liberadas al torrente sanguíneo por la vena porta. Puesto que la mitad de la insulina se degrada en el hígado pero el péptido C prácticamente no, la vida media del péptido C (de aproximadamente 35 minutos) supera a la de la insulina. En la circulación periférica se mantiene una concentración de péptido C de 5 a 10 veces mayor; estos niveles fluctúan menos que los de la insulina. El péptido C es eliminado de la circulación por los riñones y degradado. Una fracción es excretada a la orina sin alterar. La concentración en orina supera en 10‑20 veces su concentración en suero. 

En el pasado, el péptido C se consideraba biológicamente inactivo. Sin embargo, estudios recientes muestran que es capaz de producir efectos moleculares y fisiológicos que permiten suponer que el péptido C constituye realmente un péptido bioactivo. Existen evidencias de que la sustitución del péptido C, junto con la administración de insulina, pueden prevenir el desarrollo o retardar la progresión de las complicaciones a largo plazo de la diabetes de tipo 1. Las determinaciones de péptido C, insulina y glucosa constituyen una ayuda en el diagnóstico diferencial de la hipoglucemia (hipoglucemia provocada e hipoglucemia causada por hiperinsulinismo) para garantizar que el paciente reciba una atención y un tratamiento adecuado. La secreción endógena de insulina se cuantifica midiendo el péptido C de forma basal, en ayunas y tras pruebas de estimulación y supresión. Debido a la alta prevalencia de los anticuerpos endógenos anti‑insulina, la concentración del péptido C refleja de forma más fiable la secreción pancreática endógena de insulina en pacientes diabéticos bajo tratamiento de insulina, que el nivel de insulina en sí. Por eso, la determinación del péptido C puede contribuir a evaluar la función residual de las células β en estadios tempranos de la diabetes mellitus de tipo 1, así como al diagnóstico diferencial de la diabetes autoinmune latente en adultos (LADA) y de la diabetes de tipo 2. La determinación del péptido C se utiliza asimismo para evaluar el éxito del trasplante de islotes y para monitorizar al paciente tras una pancreatectomía. Si bien la prueba de péptido C no forma parte de la rutina de control de la diabetes, constituye un instrumento de gran valor en la toma de decisiones terapéuticas individuales, esencial para un control óptimo del metabolismo a largo plazo. Una concentración elevada de péptido C también puede deberse a la insuficiencia renal y a la obesidad.

Método

ECLIA – Principio de sándwich.

Tipo de muestra

  • Suero
  • Plasma con heparina de litio o EDTA

Tiempo de respuesta

1 día laborable

Condiciones preanalíticas

Se requiere talla y peso. En pacientes en tratamiento con altas dosis de biotina (> 5 mg/día), no recoger la muestra antes de transcurridas como mínimo 8 horas tras la última administración.

Estabilidad de la muestra

  • 4 horas a 15-25 °C
  • 24 horas a 2-8 °C
  • 30 días a (-15)‑(-25) °C

Precio al público

$16.00